En mi paso por la universidad han sido innumerables las veces que las lecturas o libros correspondientes a los ramos están digitalizados y es la única forma de conseguírselos. Lo malo de esto es que personalmente odio leer desde la pantalla del computador porque después de 20 minutos siento que mis ojos van a explotar. Por eso necesito imprimir esos archivos, pero si lo hago en mi casa me linchan, en la universidad, aunque es gratis, hay que mamarse una colita peor que la de los fines de semana del Santa Isabel de Cantagallo para comprar “agua bendita”. Tampoco he encontrado ningún lugar que pueda imprimir mis archivos que sea más barato y más rápido que fotocopiar (si saben de alguno pasen el dato). Por eso aunque veo que las ventas de archivos digitales está de moda, por lo menos en el ámbito de la lectura prefiero ser old school y estudiar con mis preciadas fotocopias.
Hace poco supe de que algunas compañías estaban lanzando una especie de biblioteca digital portátil, y que la gran gracia que tiene es que simula la lectura de un verdadero papel sin una luz brillante que te come los ojos. Ojala esta sea la solución al problema de tantos que a veces nos vemos obligados a leer en la incandescencia del PC.
Aquí les presento Kindle, el dispositivo de Amazon
lunes, 7 de abril de 2008
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2 comentarios:
100% de acuerdo.
o sea...de acuerdo con la idea de que hay objetos que tienen ciertos elementos irremplazables.
eso tb es un valor...pero: te das cuenta que finalmente no es lo que está dentro del libro lo importante, sino el libro en si mismo...como objeto.
eso es muy brutal y genera asuntos insospechados.
será cuestión de tiempo?
saludos!
:::v:::
yo también parece que soy "old school" en ese sentido: imprimo absolutamente TODO, imposible que lea algo desde el computador.
y vamos gastando tinta y papel!
notable lo del "agua bendita", espero verla el sábado en tu cumpleaños.
besos.
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